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Nuestro rincón preferido

Nuestro-rincón-preferido
27Septiembre 2010
Diseño interior
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Uno siempre cuenta con un espacio que prefiere por sobre el resto de la casa o departamento. Ese espacio regalón en que nos relajamos y pasamos la mayor parte del tiempo. Sentirse en el hogar dulce hogar tiene que ver con ese lugar. Ese rinconcito que nos da calor y nos acoge. Normalmente cambiamos de preferencia con los cambios de clima. Pero a veces mantenemos la opción y nos vamos adecuando, con estufas o ventiladores, según sea el caso. Todo, con tal de sentirnos cómodos, tranquilos y sobre todo, felices en casa.

Debo confesar que en invierno me cuesta salir de la pieza los días que no hay oficina. Es que creo que en los meses de julio y agosto no hay nada mejor que estar calentito y olvidarse del frío. Esto normalmente lo conseguimos metiéndonos en la cama o simplemente, tapándonos con un chal.

Es algo instintivo eso de congelarse camino a casa y solucionarlo entrando en la cama muy temprano. Esta costumbre tiene mayor probabilidad sobre todo cuando en la pieza uno tiene de todo, léase televisor, computador portátil y una buena vista. Con todo a la mano, lo más probable es que termines con una bandeja en la cama, viendo una película o leyendo un libro. Se van haciendo hábitos y varios espacios de la casa, pasan vacíos. Claro que esto pasa más cuando vives sola, porque todo es más simple al ser una sola persona decidiendo, así normalmente el living y el comedor se reservan para cuando vienen los amigos y se da una instancia de compartir entre más personas.

Si vives con tu pareja, lo más probable es que mantengas la costumbre de sentarte a comer en la mesa dispuesta para ello y que en la noche, la cena se acompañe con una copa de vino y la conversación los lleve al living a continuar la plática. Más aún si son fumadores y se dan permiso para fumar sólo en el living. En la pieza ya nadie fuma, porque es bueno evitar lo tóxico de llegar a soñar con olor a cigarro.

Ahora, si eres freelance y trabajas en el departamento, lo más probable es que ya tengas tus propios horarios y rutinas. Por lo general, se intenta tener un espacio de trabajo, diferenciado del 1placer del hogar, por lo tanto el escritorio está en la mesa del comedor o de la cocina americana. Con eso ya se logra la sensación de iniciar el día laboral. Aunque sea en pijama. En el invierno, se prende la estufa y se prepara café, para resolver el tema del frío. Y listo. Finalmente termina este espacio en el que pasas más tiempo, así que le vas dando un orden a las cosas. Todos los papeles en el mismo lugar, útiles de oficina hacen que sea una especie de cartel de “Reservado”. Si la cosa es más espaciosa, todo este esquema se traslada a un escritorio y la oficina está dentro de la casa, no al revés.

Cuando la cosa es diferente y es con oficina externa y horarios laborales completos. Ahí el asunto del rincón predilecto tiene que ver con la energía que uno tiene al llegar. Lo general es comer y dormir, porque las salidas con amigos son casi directo de la oficina y es a comer y tomar algo. En ese caso, lo más común es que la habitación sea la elección predilecta. Quizás te des una ducha y a la cita diaria con Morfeo, para descansar y tener un buen día siguiente.

Los fines de semana, son los diferentes. Si amas estar en el living, probablemente, ahí tendrás el equipo de sonido y el televisor, por ende, una buena película, un café escuchando música o recibir visitas. Ahora si el clima acompaña, lo más común es aprovechar los espacios comunes o la vida al aire libre. Pero la casa es una especie de templo que nos entrega todas las satisfacciones que necesitamos en lo que se refiere a comodidad, descanso, tranquilidad y esa deliciosa sensación de hogar.

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