Ingresa a la red de sitios de Almagro y descubre todos los contenidos que tenemos para ti.

Roberto del Real: “La gracia del arte es conmover”

Roberto7
8Agosto 2013
Entorno cultural
790

Conversamos con el artista sobre su transición desde la ilustración a la pintura y el cambio de perspectiva de sus obras.

Primero probó las carreras de Ingeniería Civil y Arquitectura, aunque finalmente terminó dedicándose al mundo de la publicidad y a su pasión, el arte.

Con más de 25 años de trabajo en el área del diseño editorial, Roberto del Real ha expuesto sus obras en el Museo Metropolitano de Buenos Aires, la Biblioteca Nacional y en Bazart UC, enfocándose durante la última década a realizar trabajos de pintura en formato grande para galerías e inmobiliarias.

Su última exhibición, hecha en el departamento piloto del Edificio Upsala 350 de Almagro, mostró parte de su trabajo basado en la mezcla de trazados matemáticos, vestigios de la ingeniería civil, aplicados en la creación artística para instaurar retículas que ordenen la anarquía de los colores.

¿Por qué no optaste por una carrera artística como primera opción?

Yo venía de una familia bien artística, pero no quería ser artista. Encontraba que no era ningún mérito, lo tenía gratis y quería sacarme la cresta en algo. Cuando salí del colegio me metí a Ingeniería Civil y no me gustó. Arquitectura era lo más tirado al arte, así que opté por eso.

¿Cómo llegaste al mundo publicitario?

Mientras estudiaba arquitectura la viña de mi papá quebró y tuve que salirme de la universidad para trabajar. Comencé en una oficina de diseño y ahí descubrí la carrera de publicidad. Estudié y trabajé a la vez, me pagué la carrera y empecé en el mundo de la gráfica.

¿Cómo fue la transición de la ilustración a la pintura?

Hace unos 10 años me contacté con una decoradora que me pidió le hiciera unos cuadros y desde entonces me embalé. Con los años también me vino la presbicia y con el formato chico ya no veía nada. Cuando comencé con los cuadros encontré que era un agrado, porque ya no necesitaba esa precisión de las ilustraciones.

¿El cambio de formato también implica un cambio de perspectiva?

Totalmente. Siento que en los cuadros me liberé, porque en la pintura de cuadro eres mucho más tú, es lo que te va saliendo y lo tomé así, súper libre.

¿Qué es más difícil: entrar o mantenerse en el arte?

Entrar. Con los años te vas dando cuenta de que sí le pegas a la cuestión y de que a la gente sí le gusta. Ya entrando, sabes que la gente te va a buscar por lo que haces, porque creen en lo que haces. Cuando tú lo pasas bien y lo proyectas, tienes otra llegada. Ahí está la clave.

¿Hay algo puntual que busques generar con tus obras?

Lo que a mí me encanta y siempre me gustó de mi trabajo es lograr que, de alguna manera, lo que estás haciendo provoque algún tipo de emoción. Generar tranquilidad, que connoten cosas agradables y positivas, una especie de estado onírico. Eso me marca mucho en lo que quiero hacer.

Comenta sobre este artículo

Relacionados