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Ropa de cama

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28Julio 2011
Diseño interior
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Cuando queremos decorar los dormitorios de nuestro hogar, la mayoría de las veces nos centramos en los elementos periféricos, es decir los muros, el piso, los muebles, las ventanas, etc. Y paradójicamente, se nos suele olvidar lo esencial: nuestra cama. La ropa de cama es sin lugar a dudas uno de los elementos más importantes a considerar a la hora de tener el dormitorio de nuestros sueños, y es por eso que hoy En Altura te ayudaremos a tomar las mejores decisiones para comprar la ropa de cama ideal.

Lo primero que debes hacer es un listado con las características que tiene tu dormitorio. Debes poner atención a todos los detalles: espacio, tamaño y color de los muebles, color de los muros, etc. Cuando tengas listo este pequeño “inventario” ya puedes saber qué posibilidades son las óptimas para tu cuarto. Por ejemplo, si contamos con una habitación pequeña lo mejor es utilizar un cubrecamas de colores claros, como el blanco, marfil o crema, y con esto daremos una sensación de amplitud a nuestro dormitorio. Por el contrario, si nuestra habitación tiene un espacio considerable, entonces existe una mayor posibilidad de probar con otros colores que no afectarán la percepción de amplitud de tu habitación.

Ahora bien, el color de los muros, techos y alfombras, es un tema realmente clave.  Aquí la regla consiste en que mientras sean tonos blancos o neutros, tendrás más posibilidades para lograr combinaciones exitosas con el cubrecamas que escojas. Si en cambio tu habitación consta de un montón de colores fuertes, ya sean fríos o cálidos, entonces tu ropa de cama tendrá que adecuarse a esos colores y saber combinar (a no ser que desees pintar tu habitación de otros colores).  En este punto además es imprescindible recordar que el cubrecama no es lo único que importa, ya que las sabanas, los cojines, almohadas y sus fundas, también forman parte del conjunto “ropa de camas”. La gracia es saber combinar de forma perfecta todos estos elementos, tanto en colores, como en formas y texturas. Uno de los mejores consejos consiste en no lograr algo muy uniformado, sino que encontrar el equilibrio, por ejemplo, con un cubrecama rayado o con “manchas” queda mejor utilizar cojines y almohadas de un solo color.

Otro elemento a tener en cuenta es por ejemplo la forma en que se tiende la ropa de cama. Con dobleces por ejemplo le da mucha elegancia, pero siempre y cuando el lado que quede a la vista en la parte superior de la cama sepa combinar bien con los cojines y la almohada. También se puede jugar con ubicar una manta en los pies de la cama (ideal para poner los zapatos) que tenga un diseño ideal con el resto de la cama.

Finalmente es recomendable un par de juegos favoritos de ropa de cama por estación, ya que cuando tengas que lavar la ropa no necesitarás utilizar cubrecamas o cojines improvisados, y al mismo tiempo, los cambios siempre son bienvenidos después de un tiempo. Siempre llega el punto en que nos aburrimos de nuestros cubrecamas, y es genial saber que tenemos otro juego favorito esperándonos.

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